miércoles, 3 de septiembre de 2014

La enfermedad del remedio.

 





 
            Ya hacía mucho que no le daba algunos minutos a mi Blog, y considero que ésta es una muy buena oportunidad para usarlo.

           Hoy hace 12 dias me operaron  y para lamento mío resultó más trágico el remedio que la enfermedad. De pana, ¡no pego ni una!, ¡esto solo me pasa a mí y a los tres chiflados!. Se supone que me operaron de Varicocele, y es lo que en estos momentos menos me duele. Hoy al igual que en mis dos consultas anteriores la visita al Hospital ha sido realmente todo un caso, y es que visitarlo, considero, que se ha vuelto un deporte extremo, y yo con mi delgadez soy la antítesis del atletismo. 

        En fin, lo que me lleva a escribir esto es precisamente lo “obstinantes” que se han convertido estos días de “encierro forzoso” y, aunque no me puedo quejar de los cuidados de mi Enfermera estrella el claustro es insoportable, ni hablar de todo el rollo de las medicinas, ya hasta me siento farmacia. ¿Farmacia?, ¡SI!, ¡FARMACIA!, sudo medicinas, escupo medicinas, orino medicinas, evacuo medicinas… hasta lloro por las medicinas, en resumidas cuentas #AndoPodrio a medicinas. Podría escribir todo un libro por esas medicinas, se han vuelto populares las muy condenadas, unas “Super stars”. ¡Si!, de pana: todos las buscan y nadie las encuentra.

       Las cuestiones de la Medicina son rarísimas, recuerdo que me iban a operar de Varicocele, y lo hicieron; mi primera consulta post-operatoria fue de lo que menos se habló, puesto que con la punción de la maléfica Raquídea se me inflamó un nervio en la columna, esto agravó el encierro, porque ahora tenía que estar siempre acostado, porque si no “Adiós luz que te apagaste”… la segunda consulta fue exactamente igual, solo que esta vez no fue la columna sino la alergia: tooodo el cuerpo se me llenó de salpullidos a causa de una de las suturas que utilizaron.

             Esto no ha sido todo, lo peor del caso es que se me desactualizó el móvil y me quedé sin aplicaciones (app), la tv por cable no se ve bien, tenía ocupado el MP3 y no podía escuchar música, al leer mucho me dolía enormemente la cabeza…

            Eso sin contar el poco de “rayas” que ya tengo en mi abdomen producto de la cirugía. Algunos piensan que me hice una lipo, otros que me puse prótesis, etc etc etc, cualquier cantidad de disparates, lo cierto es que no pegaron ninguna.

            Si en estas vacaciones llegué a pensar que lo que más haría sería –vacacionar-, pensé mal, muy mal, como diría vulgar y célebre frase de un profesor mío: -estoy “MFP”, se las dejo pa´ que adivinen que significa. 

            Creo que publicaré un cartelito frente a mi casa que diga:

“SE SOLICITAN VACACIONES”

a ver si de alguna u otra forma llegan.

       Esta es otra historia más que de seguro también te pasó, otra crónica de un desesperado… 

P.D: Algún día me tendré que reír de esto...  por ahora seguiré en mi muro de los lamentos